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Gastronomía

La gastronomía de la Puebla de Guzmán es similar a la de los otros pueblos del entorno andaluz. Abarca un sinfín de platos típicos de la zona: gazpachos, guisos, sopas, las carnes en todas sus especialidades y variedades como la caza, el cordero y el cerdo, etc.

Mención especial merece el consumo de cerdo, ya que son muy pocas las familias puebleñas que no hacen su matanza anual para estar abastecidas de carne y chacina de cerdo todo el año.

Es típico también la recolección, preparación y consumo de gurumelos y turmas. El gurumelo es una seta (Amanita ponderosa) apreciadísima por quien tiene la suerte de haberla probado, es un manjar exquisito que, en estas tierras sólo se da durante un corto período del año (enero a marzo). Se prepara de diversas maneras: asado, en salsa, en tortilla, en guisos, etc., dando a cualquier plato un sabor único e inolvidable. La turma (especie de trufa blanca) es otra delicia que nos regala la tierra y, se da en mismo período de tiempo que los gurumelos y, posee un sabor tan peculiar y exquisito. También se prepara de diversas formas, como el arroz con turmas o el revuelto.

Podemos mencionar también, las tradicionales migas y, espoleás, comidas típicas de invierno, ya que realmente tienen la virtud de “quitar el frío del cuerpo” de una sentada.

No podemos olvidar, por su tipismo y, significado, una serie de productos fuertemente enlazados con la Romería de la Viren de la Peña. Estos productos son:

La caldereta:

Aunque su consumo es bastante cotidiano, alcanza su máxima expresión en los días de Romería, por ser el alimento básico con el que se obsequia gratuitamente en la “Casa de Fondos” a todos los romeros y visitantes. Está compuesta de Carne de ternera, cordero o chivo, aceite de oliva, ajo, cebolla, perejil, pimienta negra en grano, laurel y vino blanco.

Se realiza en grandes calderos de bronce, a fuego lento hecho con leña de encina. Se requiere unas horas en cocción , removiéndola bastante a menudo con una larga vara de madera. Su consumo y degustación se acompaña con nuestro típico pan serrano y vino.

Los Dulces:

Existe una amplia gama de estos en Puebla de Guzmán, como pestiños, borrachos, dulces de toronja, cidra y tortas. Sin embargo, con el tiempo, algunas variedades han ido desapareciendo, debido en parte a lo complicado de su elaboración y en parte y sobre todo, a que las personas expertas, las “dulceras” han ido desapareciendo sin que nadie siguiera con la tradición.

No obstante, aún se siguen haciendo algunos de ellos:

Rosas: Sus componentes son huevos, harina y miel. Se hace una masa líquida con los huevos y la harina, impregnando con ella un molde llamado “ rosero ” , el cual se introduce en aceite hirviendo hasta que la rosa “ gofe ” . Posteriormente se enmielan.

Tortas:

Existen dos variedades. Azucaradas (Limón, huevos, harina, manteca de cerdo, azúcar, canela, ajonjolí y aguardiente) y, Abizcochadas (Huevos, aceite, azúcar, raspadura de limón, levadura y harina).

Se elaboran de la misma forma: Una vez hecha la masa y dejada reposar durante unas horas, se estira y recorta con unos moldes en forma de estrella o corazón, introduciendo durante 10 minutos aproximados las porciones en el horno.

A las tortas azucaradas se las espolvorea con azúcar y a las abizcochadas, antes de introducirlas en el horno, se las unta con yema de huevo.

Magdalenas:

(Huevo, aceite, azúcar, raspadura de limón, levadura y harina).

A las yemas de huevos batidas se les añade el resto de ingredientes hasta conseguir una masa homogénea y no muy espesa. Se reparten en moldes de papel y se introducen en el horno durante unos minutos.

Cabello de Ángel :

(Cidra, azúcar y almendras).

Se pelan las cidras y se cuecen para que pierdan el agua. Posteriormente se pesan y por cada kilo de cidra cocida se añade otro de azúcar y se pone al fuego removiéndolo durante todo el tiempo de cocción que suele ser de varias horas.