Ayuntamiento de
Puebla de Guzmán
infopuebladeguzman.es
Tfno. 959 389 059
infopuebladeguzman.es - 959 389 059

Inicio

ESTAMOS EN: Ayuntamiento de Puebla de Guzmán > Administración > Puebla de Guzmán

En la Historia

Imagen de Puebla de Guzmán, al fondo la Iglesia
Imagen de Puebla de Guzmán, al fondo la Iglesia
Molino de la Horca
Molino de la Horca

"Nuestro pueblo es de creación relativamente reciente, cinco siglos y medio. Ello no quiere decir que el poblamiento original no haya sufrido cambios. En la actualidad, el pueblo no concuerda con el originario.

Existe una tradición oral, recogida por Sebastián García Vázquez en su libro El pino de la calle Larga (págs. 138-139), según la cual La Puebla "estaba" en Alquería de la Vaca y la quemaron los portugueses. Según esta leyenda o versión oral, los vecinos de aquel poblado, acosados por las invasiones y los saqueos de los portugueses y a merced de éstos, optaron por crear uno nuevo en el lugar que ahora ocupa la Puebla. Por mi parte, discrepo de esa creencia.

En primer lugar, además de la existencia en el territorio de la Alquería de la Vaca, existía por la misma época otra cercana llamada de Juan Pérez. Y es verdad que aquella fue frecuentemente objeto de pillaje, saqueo e invasión portuguesa y esa fue la razón de que sus moradores, no tantos como pudiera presumirse, se trasladaran a la Alquería de Juan Pérez, e hicieran posible su crecimiento y su constitución en lugar más habitado pues estaba situada más al interior, más reservada de los ataques de los portugueses. Pero eso no quiere decir que el primer poblamiento fuese la alquería fronteriza.

En segundo lugar, no lo fue porque cuando el conde de Niebla don Juan de Guzmán repobló su señorío en 1445, sin mencionar en ningún momento traslado alguno ni otra circunstancia, eligió la Alquería de Juan Pérez para que se pueble y se acreciente. Y le donó una dehesa para aprovechamiento común de los vecinos, a los cuales ofreció todo tipo de exenciones fiscales durante veinte años y les ordenó cómo habrían de levantar una casa de teja y cultivar una viña.

En ningún momento, el conde se inclinó por favorecer a los que por entonces vivían en la fronteriza e insegura Alquería de la Vaca. Esa fue la verdadera razón de la emergencia y el crecimiento de la Alquería de Juan Pérez, el núcleo originario de Puebla de Guzmán, nombre con el que será bautizada más tarde.

En este sentido, hay en efecto, una novedad, un cambio de denominación porque, como era tradición medieval, el poblador hacía valer su derecho de darle impronta: la puebla -como acto e iniciativa de atraer gente y fijarles un lugar para vivir- y de Guzmán, para personalizar el acto de constitución y de posesión jurisdiccional de la población y para señalar el apellido del linaje de su creador, como una firma, cuya memoria no se extinguirá jamás.

El antiguo nombre, Alquería de Juan Pérez, tardará tiempo en desaparecer, pues todavía en 1477 lo hallamos como tal en una relación de lugares del Campo de Andévalo, el territorio que se disputaron durante un largo pleito la ciudad de Sevilla y los condes de Niebla. Será en 1526 cuando veamos el nombre de Alquería de Juan Pérez acompañando como alias (es decir, "también llamado") al de La Puebla de Guzmán en un documento eclesiástico que se conserva en el Archivo de la Catedral de Sevilla. Se trata, tal vez, de la mejor prueba del proceso de sustitución de un nombre por otro y, por lo demás, la garantía documental de que el solar originario de la actual Puebla de Guzmán era la que ocupaba la Alquería de Juan Pérez.

Por supuesto, la Alquería la Vaca mantuvo en los siglos posteriores su condición de enclave estratégico en la frontera, y tanto que en una de las cláusulas de los Tratados de Alcaçobas firmados entre los reinos de Castilla y Portugal que ponía fin en 4 de septiembre de 1479 a la guerra sucesoria entre doña Isabel y doña Juana apoyada ésta por Alfonso V de Portugal, se mencionaba explícitamente la entrega a los castellanos de la Alquería que estaba en poder de los portugueses desde 1474, año en que la perdiera el capitán Juan Guillén, suceso narrado por Alonso de Palencia, el cronista de los Reyes Católicos..."

Texto de Francisco Núñez Roldán, extractado del fascículo III que edita la Asociación Erica Andevalensis.